Un aro de metal o de madera del tamaño que quieras. Ten en cuenta que si es muy pequeño será más difícil tejer la malla. También puede usarse un aro plástico para elaborar tulipas de lámparas o piñatas, pero este material dificulta un poco el trabajo cuando llegue momento de forrarlo.
Cinta de tela o cuero para forrar el aro. No es necesario que esta cinta tenga ninguna característica especial, excepto que sea suficientemente flexible como para rodear cómodamente el aro.
Una pinza de tender la ropa. Preferiblemente de madera, es importante que tenga bastante poder de sujeción.
Hilo encerado, del color que desees para la red de telaraña. Es bueno tener en cuenta que un atrapasueños de red blanca puede lucir muy bonito al principio pero pasado un tiempo va a ser muy difícil mantenerlo con su esplendor original.
Unas tijeras.
Elementos decorativos como piedras de fantasía, cuentas o plumas. Cualquier elemento decorativo es válido; es tu trabajo decidir los adornos para que el resultado final te guste. Puede ser buena idea personalizar el atrapasueños con algún elemento que identifique a su futuro dueño.
Paso a paso:
Aplicar pegamento sobre el aro: Este es un paso importante ya que deberemos añadir pegamento a lo largo del aro para que la cinta o tela que vayamos a utilizar para forrarlo se quede bien sujeta. De esta forma el atrapasueños nos durará más tiempo y será más profesional.
Forra el aro con la cinta para tener la base del atrapasueños: Toma el aro y rodéalo con la cinta de cuero o tela que hayas escogido. En esta fase es conveniente embobinar el aro con la cinta como si se tratase de un electroimán. Al principio será difícil lograr que la cinta quede bien apretada, pero es necesario. Para comenzar este paso usa la pinza y con ella sujeta el comienzo de la cinta. Al realizar el embobinado es importante que antes de cerrar el nudo final queden libres unos cuantos centímetros de cinta. Al terminar de envolver el aro por completo, las dos puntas deben hacer un pequeño nudo que servirá para colgar las plumas, o los elementos decorativos que prefieras.
Teje el primer nivel de la malla del atrapa sueños: Toma aproximadamente cuatro metros del hilo que escogiste y une sus puntas. El punto central que quedará al duplicarlo debes amarrarlo al punto desde el que colgarás tu atrapasueños. Será el punto de inicio del primer nivel de la malla. Una vez hecho ese amarre inicial, toma uno de los dos cabos y comienza a enrollarlos alrededor del aro a una distancia regular, entre 3 y 5 centímetros cada uno. Este primer paso establece la base de la red de telaraña y permitirá ver cómo será el resto del tejido, que disminuirá progresivamente hacia el centro.
Teje los niveles internos de la telaraña: Ahora, con otro tramo de hilo, puedes continuar haciendo la malla, usando la base del paso anterior como punto de inicio. Es importante hacer nudos para asegurar la malla y evitar que todo el entramado se desmadeje dañando el atrapasueños. Puedes aprovechar este paso del montaje para incorporar cuentas o pedrería en los hilos. Esto puede hacerse con total libertad e ir probando los estilos que más te gusten. Este proceso continúa nivel tras nivel hasta llegar a la zona central de la malla, en donde puedes dejar un orificio del tamaño que desees.
Adorna el borde del atrapasueños: Ahora que ya tienes tu aro con la tela de araña, ya debes tener bastante claro cómo hacer un atrapasueños fácil. Lo que te falta es decorar tu atrapasueños con las plumas. Para eso, toma las puntas de cuero que habías dejado libres y de allí puedes colgar piedras más grandes o, si has podido conseguir algunas, las clásicas plumas de ave. Las plumas de loros y guacamayos son especialmente llamativas y dan muy buen resultado. Estas plumas son los adornos que originalmente traen los atrapasueños, pero puedes incorporar otros elementos como pequeñas esculturas de madera ligera. En este punto, la técnica apropiada es asegurar primero con el hilo las plumas o adornos, y luego amarrarlas al aro en el punto que deseemos. No intentar invertir el orden de estos últimos pasos porque correrás el riesgo de dañar la malla.